
🔵 El pasado no se borra cambiando de camiseta
🔵Miles de millones bajo sospecha
ROTATIVO/Redacción
Hay políticos que creen que cambiar de partido borra el pasado.
Que basta con mudarse de siglas para limpiar expedientes, diluir responsabilidades y reinventarse frente a la opinión pública. Pero Oaxaca está demostrando que no todo se tapa… y que hay cuentas que tarde o temprano alcanzan.
Hoy, el nombre de Alejandro Murat Hinojosa vuelve al centro de la conversación, no por logros, no por resultados, sino por algo mucho más incómodo: investigaciones formales, expedientes abiertos y miles de millones bajo sospecha.
No es grilla. No es percepción. No es narrativa.
Son más de 100 carpetas de investigación que apuntan a una red de decisiones, omisiones y posibles abusos que hoy están siendo revisados con lupa.
💰 El tamaño del problema no cabe en discursos
Se habla de hasta 98 mil millones de pesos en irregularidades detectadas.
Sí, irregularidades, no sentencias. Pero quien quiera minimizar esa cifra está apostando a la desmemoria colectiva o, peor aún, a la complicidad silenciosa.
Porque una cifra así no nace de un error administrativo aislado.
No es un “detalle técnico”. Es el reflejo de un modelo de gobierno donde el manejo del dinero público, por decir lo menos, dejó demasiadas preguntas sin respuesta.
Y cuando hay preguntas de ese tamaño, lo mínimo exigible es investigar. A fondo.
⚖️ El viejo libreto: victimizarse para evadir
La reacción ha sido predecible:
acusaciones de persecución política, intentos de desviar la atención y el reciclaje del discurso de siempre: “me atacan porque soy incómodo”.
Pero aquí hay un problema para esa narrativa:
los expedientes no se victimizan, se integran.
Los documentos no marchan ni protestan.
Las auditorías no opinan, evidencian.
Y cuando los números no cuadran, no hay slogan que alcance para taparlo.
🧨 Gobernar en serio tiene costo
En este contexto, lo que está haciendo el gobierno de Salomón Jara Cruz no es menor.
Porque revisar al pasado implica tocar intereses, romper pactos no escritos y soportar el desgaste que genera incomodar a quienes antes operaban sin contrapesos.
Es más fácil simular.
Es más cómodo voltear a otro lado.
Es políticamente rentable no meterse en problemas.
Pero gobernar en serio no es eso.
Gobernar en serio es abrir expedientes, aunque incomode.
Es seguir el rastro del dinero, aunque moleste.
Es asumir que la impunidad no puede seguir siendo política pública.
🧠 Aquí no termina nada… aquí empieza
Conviene dejar algo claro:
esto no es una sentencia, pero tampoco es un invento.
Es un proceso que pondrá a prueba algo mucho más grande que un nombre o un sexenio: la capacidad del sistema para investigarse a sí mismo sin simulaciones.
Si hay responsabilidades, que se acrediten.
Si hay culpables, que enfrenten consecuencias.
Pero lo que ya no es aceptable es el silencio cómplice que durante años permitió que todo esto creciera sin freno.
Oaxaca hoy está frente a un momento definitorio:
o se confirma que la justicia alcanza incluso a quienes creían estar blindados…
o se repite la historia de siempre, donde todo se diluye hasta desaparecer.
Por lo pronto, el mensaje es claro:
el pasado no se borra cambiando de camiseta.
Y cuando el maquillaje se cae, lo que queda no es discurso…
es la realidad.
Esto es, eso, un Punto de Vista.
