🔵 Miles de ciudadanos enfrentan un gobierno municipal rebasado, errático y, sobre todo, ausente

ROTATIVO/ Redacción

Mientras el demagogo edil Raymundo Chagoya intenta maquillar una realidad que ya es inocultable, la capital de Oaxaca se hunde en el desorden, la basura, los robos y la inseguridad, sin una estrategia clara ni respaldo al sector económico.

 

 

No es percepción, es el día a día de miles de ciudadanos que enfrentan un gobierno municipal rebasado, errático y, sobre todo, ausente.

Hoy, la zona norte de Oaxaca de Juárez confirma lo que ya se ha vuelto costumbre en otras áreas: la delincuencia gana terreno. Habitantes denuncian que el narcomenudeo y los robos a casa habitación se han vuelto cotidianos, normalizados ante la inacción de la autoridad.

La violencia no sólo crece, se instala, y mantiene bajo amenaza constante a las familias capitalinas.

Lo más grave no es únicamente el deterioro de la seguridad, sino la indiferencia institucional.

La ciudadanía está harta de discursos vacíos y simulaciones. Exige resultados, presencia y responsabilidad.

 

Porque cuando un gobierno opta por la frivolidad en lugar de enfrentar la crisis, deja de gobernar y se convierte en parte del problema.