🔵 La nueva Rectoría apuesta por fortalecer el control institucional en una universidad marcada por disputas internas, tensiones sindicales y conflictos postelectorales

ROTATIVO/Redacción

Oaxaca de Juárez, Oax.- El nuevo rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), Farid Acevedo López, comenzó oficialmente la integración del equipo que lo acompañará durante el periodo 2026-2030, con el nombramiento de funcionarios que ocuparán posiciones estratégicas dentro de la administración central universitaria.
Durante un acto protocolario realizado este jueves, el rector tomó protesta a quienes serán responsables de áreas clave como Secretaría General, Finanzas, Planeación, Administración, Contraloría y Abogacía General, en una etapa que marca el arranque político y administrativo de la nueva gestión universitaria.


Entre los nombramientos destacan:
Abraham Martínez Helmes, como Secretario Particular.
Taurino Amílcar Sosa Velasco, como Secretario General.
Marco Antonio González Florián, al frente de la Secretaría de Finanzas.
José Ángel Cueva Villanueva, como Secretario de Planeación.
Leticia Eugenia Mendoza Toro, como Secretaria Administrativa.
María del Pilar Camargo Juárez, como Contralora General.
Luis Abel Solano Santiago, como Abogado General.
Omar Efrén Luis Marcial, como Secretario Técnico.
La conformación del gabinete universitario no pasó desapercibida entre sectores políticos y académicos, pues varios de los perfiles cuentan con experiencia en operación administrativa, financiera y política, lo que revela que la nueva Rectoría apuesta por fortalecer el control institucional en una universidad marcada por disputas internas, tensiones sindicales y conflictos postelectorales.
La llegada de Farid Acevedo López ocurre tras un proceso de sucesión particularmente ríspido dentro de la máxima casa de estudios de Oaxaca, donde las impugnaciones, acusaciones y presiones políticas evidenciaron la compleja correlación de fuerzas que existe al interior de la UABJO.
Ahora, el nuevo rector enfrenta el reto de estabilizar la vida universitaria, atender demandas históricas de la comunidad estudiantil y académica, así como recuperar la credibilidad institucional en medio de cuestionamientos sobre el manejo financiero, la operación política y los grupos de poder que históricamente han influido en la universidad.