
🔵 15 disparos le arrebataron la vida
ROTATIVO/Redacción
Mientras Raymundo Chagoya recorre la Ciudad de México en busca de reflectores y aplausos, Oaxaca de Juárez se hunde cada día más en la inseguridad y la incapacidad.

Hoy, Miguel, un trabajador que se ganaba la vida repartiendo tortillas, fue ejecutado a balazos en San Juan Chapultepec. Quince disparos le arrebataron la vida, en una ciudad donde la violencia avanza con mayor rapidez que las respuestas de sus autoridades.
La tragedia ya no sorprende porque la incompetencia se ha vuelto costumbre. La capital oaxaqueña enfrenta una crisis de seguridad que rebasa por completo a un gobierno municipal más preocupado por la las ocurrencias y la simulación que por cumplir con su responsabilidad fundamental: proteger a los ciudadanos.
Resulta indignante que mientras las familias viven con miedo y los trabajadores arriesgan la vida para llevar el sustento a sus hogares, el edil continúe vendiendo discursos y campañas de autopromoción.
Oaxaca de Juárez merece gobierno, no embustes; resultados, no pretextos; liderazgo, no improvisación.
Si los responsables municipales no pueden con el cargo, es momento de que los gobiernos estatal y federal intervengan antes de que la violencia termine por arrebatarle a la ciudad su tranquilidad y su futuro. (OPINIÓN)
