🔵Gobernar implica sensibilidad, oficio político y resultados

ROTATIVO/Redacción

Lo que hoy ocurre con la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez no es casualidad; es el reflejo de un gobierno atrapado entre la demagogia, la frivolidad y el nepotismo.

Raymundo Chagoya prefirió rodearse de personajes iguales a él: arrogantes, soberbios y más interesados en los privilegios del poder que en servirle con resultados a la ciudadanía.

Mientras Oaxaca enfrenta inseguridad, abandono y servicios públicos colapsados, en el Ayuntamiento parecen vivir en una burbuja de simulación y lujos.

El problema es que tarde o temprano la realidad alcanza, y hoy son los propios policías quienes exhiben el fracaso de una administración incapaz de dialogar, resolver y gobernar.

Porque gobernar no es posar para la foto ni repartir cargos entre amigos; gobernar implica sensibilidad, oficio político y resultados. Y de eso, en el Palacio Municipal, cada vez queda menos.